El 14 de abril de 1931 , al atardecer, se proclamaba en el estado español la segunda república. De los colores de la señera aragonesa y el morado de los pendones de los comuneros castellanos, nacía la bandera republicana en la primera mitad del siglo XIX. Republicanos federalistas soñaban con un futuro en el que el pueblo era el principal actor en el devenir del estado.
Faltan pocos días para el próximo 20 de noviembre, se cumplirán 30 años del fallecimiento de Francisco Franco. 30 años que, todavía,no han servido para devolver la dignidad a todos aquellos republicanos y republicanas que perdieron su vida defendiendo la libertad y la igualdad. Con la muerte del dictador no se ha cerrado un periodo de nuestra historia tremendamente gris, la historia "oficial", la historia de los golpistas que se sublevaron contra la república en julio de 1936, manipuló y deformo la realidad de lo que estaba ocurriendo en el estado español hasta límites insospechados.
Definitivamente podremos cerrarla cuando se haga justicia histórica, cuando se devuelva la dignidad robada a mas de 150.000 personas que entre 1936 y 1975 perdieron su vida, cuando a los descendientes y familiares mas de 300.000 presos políticos que padecieron el terror de las prisiones se les reconozca públicamente. En nuestra tierra, Aragón, mas de 1000 cadáveres nos recuerdan las revanchas franquistas en los pozos de Caude, nuestras sierras y montañas pirenaicas guardan el recuerdo de aquellos maquis que hasta mediados los años 50 dejaron sus vidas, sus familias y sus sueños de libertad,igualdad y fraternidad
No debemos olvidar nuestro pasado, tenemos la obligación de conocer y difundir la verdad, solo así no volveremos a repetir errores.
Salud